1. DMAE seca (atrófica)
- Qué es: es la forma más común (aprox. 80-85% de los casos). Se produce de manera lenta y progresiva por el desgaste de las células de la mácula.
- Síntomas:
-Visión central borrosa.
-Dificultad para leer letras pequeñas o ver detalles finos.
-Necesidad de más luz para leer o trabajar de cerca.
-Aparición de una mancha difusa en el centro de la visión.
- Curso clínico: avanza de forma lenta, durante meses o años. Muchas personas conservan la visión periférica, pero la visión central puede deteriorarse progresivamente.
- Tratamiento: actualmente no existe un tratamiento curativo. Sin embargo:
-Se recomiendan suplementos vitamínicos específicos (antioxidantes, luteína, zinc, etc.), que han demostrado frenar la progresión en algunos
pacientes.
-Mantener una dieta rica en frutas, verduras de hoja verde y pescado azul.
-Evitar el tabaco, ya que es un factor de riesgo importante.
-Revisiones periódicas para controlar la evolución.
2. DMAE húmeda (exudativa)
- Qué es: es menos frecuente pero más agresiva. Se produce cuando debajo de la mácula crecen vasos sanguíneos anormales (neovasos), que tienden a filtrar líquido o sangre.
- Síntomas:
-Distorsión de la visión (líneas rectas que se ven onduladas o torcidas).
-Aparición rápida de una mancha oscura en el centro de la visión.
-Pérdida brusca de agudeza visual.
- Curso clínico: avanza de forma rápida, pudiendo provocar un deterioro importante de la visión central en semanas o meses si no se trata.
- Tratamiento:
–Inyecciones intravítreas de fármacos anti-VEGF, que bloquean el crecimiento de los vasos anormales y reducen la inflamación.
-Estos tratamientos no curan la enfermedad, pero permiten frenar su avance e incluso mejorar la visión en muchos casos.
-Es necesario un seguimiento regular con el oftalmólogo para valorar la respuesta y repetir las inyecciones según la evolución.
En resumen
- La DMAE seca es más común y progresa lentamente. Su tratamiento se centra en la prevención y en frenar la progresión con suplementos y hábitos de vida saludables.
- La DMAE húmeda es menos frecuente pero mucho más agresiva; puede causar pérdida de visión central en poco tiempo, pero hoy en día existen tratamientos eficaces con inyecciones intravítreas.
- En ambos casos, las revisiones periódicas con el oftalmólogo son fundamentales para detectar cambios a tiempo y proteger la visión.