Ciencia y lentes con filtro azul

Lentes con filtro de luz azul: ¿hay evidencia?

Las lentes que filtran la luz azul se han popularizado con la promesa de proteger los ojos de pantallas y mejorar el sueño, pero la evidencia científica actual es limitada:

Lo que dice la investigación:

  • La luz azul visible de las pantallas no ha demostrado causar daño permanente a la retina en personas sanas.
  • Algunos estudios sugieren que puede contribuir a la fatiga visual digital, pero no está claro que los filtros de luz azul la prevengan significativamente.
  • En cuanto a sueño, el uso de filtros puede tener un efecto leve en la reducción de la interferencia con el ritmo circadiano, pero no sustituye hábitos de higiene del sueño.

Conclusión: No hay evidencia sólida de que los lentes con filtro de luz azul protejan los ojos de manera significativa ni prevengan daño ocular a largo plazo. Pueden ayudar a algunas personas con molestias leves frente a pantallas, pero no son indispensables.

Consejos de higiene visual demostrados

En lugar de depender solo de lentes especiales, hay estrategias de prevención y cuidado ocular basadas en evidencia:

  1. Regla 20-20-20: Cada 20 minutos mirando una pantalla, mirar algo a 20 pies (~6 metros) durante 20 segundos.
  2. Parpadeo consciente: Parpadear regularmente para evitar sequedad ocular.
  3. Iluminación adecuada: Evitar contrastes extremos de luz entre la pantalla y el entorno.
  4. Distancia y postura: Mantener la pantalla a unos 50–70 cm de los ojos y ligeramente por debajo de la línea de visión.
  5. Descansos regulares: Alternar tareas visuales prolongadas con periodos de descanso.
  6. Revisiones oftalmológicas periódicas: Para detectar problemas refractivos o de salud ocular a tiempo.

Mensaje clave

  • Lentes con luz azul no son imprescindibles y su beneficio real es limitado.
  • La prevención de fatiga ocular y molestias visuales se logra mejor con hábitos de higiene visual y revisiones periódicas.
  • Adoptar medidas simples como la regla 20-20-20, buena iluminación y parpadeo consciente suele ser suficiente para la mayoría de las personas que usan pantallas